viernes, 10 de abril de 2026

Semana Santa 2026

El jueves Santo nos vamos a la Virgen del Camino a confesarnos. Como estaba muy bien día tomamos un café y damos una vuelta a todo el pueblo. Muy agradable. 


Por la tarde nos equivocamos de hora y salimos muy pronto de casa, así que nos damos otra vuelta por León. Y tomamos un café en el Mr Pibb, que ha vuelto a abrir con unos camareros Sudaméricanos. Misa en Carmelitas y paseo a visitar iglesias. 

A nosotros que nos gusta ocupar los primeros puestos, que nos gusta que nos reconozcan y nos sirvan.
A nosotros, que miramos por encima muchas veces a los demás que negamos la paz y el pan, te acercas y te bajas y nos quitas las sandalias y nos lavas los pies.
Y esas manos que más que lavar, acarician, y esos ojos que más que ver, miran, y esos labios que más que hablar, besan. 
Tus manos, esas manos grandes y blancas, rugosas por el calor de cada día y del viento del desierto, y de trajinar con las redes, esas manos que han bendecido, acariciando, perdonado, ahora alavan mis pies.
Los tuyos tmabién, hermano. 
Y así en silencio me recuerdas, me susurras, "Esto es ser de los míos, esto es ser mi discípulo. 
No hay otro camino que amar y servir, que entregarse al pequeño y al que sufre y ponerse abajo tan abajo que detrás ya no quede nadie".
Y mientras cae el agua en mis pies, ese agua clara y fresca, que limpia el polvo del camino, me siento querido y amado.
Dios es el que abaja y me sirve.
Dios es el que lava mi pecado.
Dios es el que me cura y me abraza.
Dios es mío y para mí como diría San Juan de la Cruz.

Y mi alma se va quedando en paz, tranquila, ha sido acariciada por Dios, y esa paz me ininda por dentro y por fuera, y el llanto suave me brota de lo más profundo y unas lágrimas, que intentó disimular, recorren mis mejillas.
Pero no son lágrimas de dolor, sin de alegría, de agradecimiento, de asombro.
Y me siento en paz.
Contigo y conmigo.
En paz con todos.

Te lavaré los pies las veces que haga falta, pero de ahora en adelante esa será tú misión de discípulo.
No os he escogido para mandar, y mucho menos para condenar, ni para que ocupeis primeros puestos, porque en mi reino, el pequeño es el grande, el que gobierna es el que sirve, el que más voz tiene, habla al corazón.
Os he escogido para que seáis testigos de un Dios que es amor y entrega sin límites y que es perdón infinito, de un Dios que es misericordia.
De un Dios y de un perdón que no conoce ocaso.
Os he escogido para que entendáis, viváis y proclaméis que amar es servir, que amar es entregarse, que amar es lavar los pies, que amar es morir si fuese necesario.
Y QUE SÓLO EL AMOR Y EL AMAR os hará de verdad felices.
Que gritéis que Amor de Dios no acaba que es infinito, y que cada uno de nosotros sus amigos, estamos llamados a proclamarlo.

Con las procesiones a la única iglesia que podemos llegar es Santa Marina. Así que es la única visita. Luego cena en casa y nos vamos a acompañar el Santísimo en San Lorenzo. Mañana más.

Cerca de Tí, Señor
Cerca de Tí, Señor, yo quiero estar, tú grande eterno amor quiero gozar. Llena mi pobre ser, limpia mi corazón; hazme tú rostro ver en la aflicción.

Mi pobre corazón inquieto está, por esta vida voy buscando paz. Más sólo Tú, Señor, la paz me puedes dar, cerca de Tí, Señor, yo quiero estar.
Pasos inciertos doy, el sol se va; más, si contigo voy, no temo y
A. Himnos de gratitud alegre cantaré, y fiel a Tí, Señor, siempre seré.

Vaso nuevo
Gracias quiero darte por amarme.
Gracias quiero darte y
O a Tí, Señor.
Hoy soy feliz porque te conocí.
Gracias por amarme a mí también.
Yo quiero ser, Señor amado, como el barro en manos del alfarero.
Toma mi vida, hazla de nuevo.
Yo quiero ser un caso nuevo.

"Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros" (Jn 13, 34-35)

DONDE HAY CARIDAD
Donde hay caridad y amor, allí está el Señor, allí está el Señor.

Una sala y un a mesa, una copa, vino y pan, los hermanos compartiendo en amor y en unidad. Nos reúne la presencia y el recuerdo del Señor, celebramos su memoria y la entrega de su amor.

Invitados a la mesa del banquete del Señor, recordamos su mandato de vivienda en el amor. Comulgamos en el Cuerpo y en la Sangre que Él nos da, y también en el hermano, si lo amamos de verdad.

"Empezó a sentir tristeza y angustia y dijo: Mi alma está triste hasta la muerte: quedáos aquí y velas conmigo. (...) Y oraba diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz, pero no sé haga como yo quiera, sino como quieres tú" (Mt 26).

VICTORIA, TÚ REINARAS, OH CRUZ, TÚ NOS SALVARÁS!


Viernes Santo y vamos a los oficios a San Lorenzo porque son a las cinco, con lo cual nos da más tiempo de sí la tarde. Muchísima gente en la celebración de la Pasión del Señor. Todo muy conocido, pero no menos emotivo. Desde el comienzo con los Padres en el suelo, al rito de la Cruz y comulgar con el pan bendecido ayer. Es una celebración muy larga, pero la lectura del Evangelio no da para menos porque se lee toda la Pasión, muerte y Resurección.

Derroche de amor, Cuánta locura!

Así reza una canción de hace tiempo. Sí. Un derroche de amor, una locura de amor. Bendito derroche, bendita locura. No hay mayor cordura que la locura que nace del amor. Sólo el amor explica lo que hoy vivimos y celebramos. Sólo el amor.

Y hoy Jesús nos recuerda que " no hay mayor amor que dar la vida por los amigos". Lo había dicho y lo cumple. Nos había dado todo, ahora nos da lo único que ya le queda, su vida y su madre. Y en la cruz, lo hace. Cuando se da la vida, se da todo. Y si no damos la vida, no damos nada. Él nos dió todo. Sin cálculos.

Y nos recuerda, que el amor, todo amor que no pase por la dificultad, la prueba, la cruz, es un amor débil, quebradizo, temporal. La cruz, hace el amor fuerte, de alguna manera lo hace eterno.

El amor que nace de la Cruz, no es amor de verano, con fecha de caducidad. Ni el amor romántico, que como tal suena a imposible. Ni es el amor de película que se queda en la butaca de cine. Ni el amor egosísta que más que amar, busca ser amado. Hoy es un derroche de amor, una locura de amor de Dios para con los hombres.

Es verdad que es un día triste. Sí. Lo es. Y así lo queremos vivir también. Pero un día triste iluminado con la esperanza. Y eso le hace menos triste. Y bien sabemos que el dolor, la tristeza, la muerte cuando están regadas de esperanza, se hacen llevaderas. Lo que no es llevadero, lo que es insufrible es el dolor, el sufrimiento sin esperanza.

Es el día de la Esperanza. Es el día del dolor esperanzado. La esperanza está asomando en la resurección que ya se ve en horizonte. Pero hay que pasar por la cruz, por el sepulcro, por la espera 

El grano de trigo ya ha caído en tierra. Jesúsbse "ha sembrado". Pronto brotará la espiga. El cristiano es el hombre de la Esperanza.

Porque todo amor enterrado, brotará. El de Jesús brotará. Y brotarán también el dolor, la muerte, la cruz de tantos hermanos nuestros clavados hoy en la misma cruz de Jesús, por el hambre, la injusticia, la persecución, la guerra. Jesús estánen todas las cruces, y si está Jesús, hay esperanza.

Hoy es un día para el silencio. Sí porque no hacen falta muchas palabras. Es el día de adoración y de espera. Los amantes no necesitan muchas veces sino mirarse. Las palabras a veces no expresan lo que queremos decir, las miradas sí. Es día de mirar a la cruz y al que en ella está clavado, y pensar. ES POR MÍ. Tanto me ama que está ahí por mi. Día del silencio agradecido.

Día de agradecimiento. Porque la palabra que debe surgir de nuestro interior es GRACIAS. Qué menos! Un Dios que antes de pedirte nada, se da, se entrega, se hace perdón.

Quizá no sepas muy bien qué decirle. Quizás no te salen fáciles las palabras. Sin embargo, tenemos un buen ejemplo en el buen ladrón. Quizá basta que le digas: "Acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino".


Sábado Santo y vamos a la Vigilia Pascual en San Lorenzo. El rito de la luz, la procesión y en encendido de las velas desde el Cirio Pascual, las lecturas del Antiguo Testamento, las lecturas del Nuevo Testamento, la bendición del agua, la reafirmación de los votos del Bautismo, los votos de los Padres Carmelitas, y el resto de la misa hacen que todo sea muy bonito. Es con mucho el momento cumbre del año. Por supuesto lo importante es celebrar la Resurección, pero el rito de la Vigilia es precioso y muy significativo..

Terminamos en el salón parroquial tomando unas pastas con refrescos. Aprovechamos para felicitar la Pascua a Carmina, a la de La Robla y a los Padres Carmelitas.

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