Miércoles y llamamos a la niña. Nos cogen en la casa y nos dicen que está en el patio jugando con otra niña. Fantástico. Es lo mejor que puede pasar. Así que nos toca esperar a que nos llame más tarde. Y cuando nos llama nos dice que tiene una compañera de habitación y está ilusionada con ella. A ver si esto mejora. Sigue pesada con lo del chico de Internet. Pero tiene su lógica. Todos los adolescentes se obsesionan con ese primer amor, que encima es obsesivo y absolutamente irreal. Aitana no puede ser menos, pero añadiendo que ella se "raya" ya de por sí. Iremos viendo. Por lo demás la conversación gira en que sigue sin ir a clase, que está ilusionada con vernos el fin de semana y que le ha comentado esto a su madre y le ha dado unos consejos en su línea. Por un lado le dice que es intolerable a su edad, pero por otro que pueden llegar hasta verse y darse algún beso. Nunca hay términos medios y eso rompe todo porque no se puede vivir en ambos extremos.
Un sábado más camino de Asturias. Y a medio camino se pone a llover. Aitana, con mucha ilusión, estaba esperando para que la recojamos. Hablamos con el educador que nos confirma que se porta muy bien y que tiene que comprar ropa. Y nos preguntan que opinamos sobre ponerle la varilla anticonceptiva porque está en edad de correr peligro ya con la posibilidad de tener relaciones sexuales. Y nos vamos a Lastres al museo de los dinosaurios. Y el diluvio. Entre el parking y la entrada nos empapamos de arriba a abajo. El edificio es muy original y la colección de reproducciones del interior es muy curiosa. Pero nada más. La estructura interior de madera que sujeta las cúpulas ha tenido que costar un Congo. Eso sí, es original!. Viaje con Aitana en el móvil hablando con amigos (muy adolescente), recorrido interior con selfies (en la tónica de todos los alumnos) y salida negándose a recorrer el parque y el bosque (por donde han diseminado un montón de esculturas a tamaño natural con los dinosaurios). Al coche y vuelta escuchando música con los cascos. Volvemos por el camino corto, pero que como es carretera nos hace atravesar Lastres y se hace más largo en tiempo. Comida en Parque Principado (en el mismo sitio que hace unas semanas) y tarde de tiendas. Nos habían dado dinero de la casa para comprar ropa de estar en casa y camisetas (según Aitana se las han robado).
Tomamos un café con unos croissants y luego nos vamos a Ikea. Merendamos un perrito caliente con patatas y Aitana come un segundo perrito. Aprovecho para pedir una bebida de arándanos típica sueca que, por cierto, sabe a medicina antigua. Como todavía tenemos algo de tiempo subimos al Naranco, pero no vemos los.monumentos porque ahora no dejan llegar en coche hasta ellos y llueve mucho para ir andando. Así que damos una vuelta en coche y volvemos a la casa. Aitana se va contenta porque ha estado muy feliz con el móvil y su "nuevo" amigo. Y encima le dejan quedárselo en la casa para cuando empiece a salir.
Lo que sí nos comentan en la casa es que los que se portan bien van a otra casa en Lugones que es mucho mejor que ésta. Esto nos pone en alerta que María no nos comentó toda la gravedad de lo que pasó, porque es evidente que el paso a esta casa es un intermedio entre una casa normal (donde estaba) y una casa de acogida de delitos más graves. Así que alerta porque hay cosas que son graves y nosotros no tenemos conciencia de ellas.
Lo peor de todo es que tenemos hora y media por delante de coche hasta casa. Y encima está lloviendo.
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