Tras el final de la Guerra Fría, el agente británico Harry Palmer pierde su trabajo de espía. Sin embargo, y de manera extrañamente rápida, recibe una misteriosa llamada con una oferta de trabajo. El jefe del crimen ruso Alex quiere que Harry le ayude a recuperar un arma bioquímica mortal llamada "la Muerte Roja", que le han robado. Alex está dispuesto a pagarle mucho dinero para que la encuentre, pero a Harry le desaconsejan que se involucre en esta nueva aventura.
Está claro que si Harry Palmer tiene que andar aceptando trabajos una vez jubilado es porque no le quedó una buena pensión, así que toma contacto con un antiguo espía llamado Alex que le mete en un asunto de contrabando de explosivos y droga.
Esta es una nueva entrega bajo licencia del copyright de las aventuras de Harry Palmer que siempre encarnó Michael Caine. El nuevo argumento es excusa para la reunión de viejas glorias del espionaje y nuevos agentes de la CIA, del MI6, de la KGB... yendo cada uno por su lado.
Y es una lástima que una película que empieza tan bien, con ese punto reposado que exigen las tramas de espías, que lleva un ritmo ideal para el largo recorrido en la línea del Transiberiano además de una persecución automovilística buena, y que mantiene un intriga aceptable gracias sobre todo a la clásica sorna de Harry Palmer —que se ve que los años le han hecho más comunicativo pero menos enigmático—, tenga un desenlace poco riguroso. Ha faltado el punto triste de los finales de Harry Palmer.
Esta es una nueva entrega bajo licencia del copyright de las aventuras de Harry Palmer que siempre encarnó Michael Caine. El nuevo argumento es excusa para la reunión de viejas glorias del espionaje y nuevos agentes de la CIA, del MI6, de la KGB... yendo cada uno por su lado.
Y es una lástima que una película que empieza tan bien, con ese punto reposado que exigen las tramas de espías, que lleva un ritmo ideal para el largo recorrido en la línea del Transiberiano además de una persecución automovilística buena, y que mantiene un intriga aceptable gracias sobre todo a la clásica sorna de Harry Palmer —que se ve que los años le han hecho más comunicativo pero menos enigmático—, tenga un desenlace poco riguroso. Ha faltado el punto triste de los finales de Harry Palmer.
Es una película de espías mediocre. Como siempre la salva el tema, para los que nos encanta!. Si bien es cierto que tener a Michael Caine es una baza a favor porque puede estar regular en un papel, pero nunca está mal. Lo malo es que si lo que se le da para trabajar es pobre, no puede hacer milagros. Y en esta película lo que se da es poco y no muy bueno. En fin, se puede ver para pasar el rato y entretiene.


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