domingo, 12 de abril de 2026

Bragança con Marivi

Hace buen tiempo está semana, así que nos vamos a Bragança a dar una vuelta y a comer. Y nos llevamos a Mariví.


El viaje a través de la sierra de la Culebra, espectacular como siempre, nos sirve para mostrarle a Mariví uno de los tesoros de Castilla y León. Y ver cómo se desarrolla la naturaleza después de un desastre de proporciones descomunales. Y aprovechamos para tomar un café en Villar de Ciervos y ver este precioso pueblo de montaña. Casa de piedra y calles empedradas que te llevan a pensar que los siglos no pasan por aquí.


Una vez en el destino subimos al castillo. Una mañana de sol hace que lo veamos con calor. Increíble día de primavera. Vemos la torre, las murallas, la Domus Municipalis, la iglesia, las callejas empedradas y las magníficas vistas. Precioso, como siempre.

Bajamos al centro y damos una pequeña vuelta para ver la catedral y el parque del río. Y comida en el Solar Bragantino. El palacio es bonito, da la impresión de comer en un sitio de otra época. Y la comida muy rica. Los tres pedimos una sopa verde, un bacalao de la casa (con patatas, verdura, garbanzos, tomate y espárago) y un postre especial.

Nos damos un paseo hasta el ayuntamiento, aunque no podemos entrar en la iglesia aneja, pero disfrutando de las calles. Volvemos al coche y tomamos un café por el camino. Por cierto, muy fuerte.

Vamos a la parte superior de la ciudad a ver la catedral nueva. Tiene ya paneles indicando que tiene ya 25 años. Curioso, la parte interior es muy amplia, pero los pilares y contrafuertes son de acero, lo que le quita la espectacularidad de las catedrales antiguas. Han votado por la madera para el interior y queda muy bonita, aunque parece demasiado impoluto, casi da miedo tocar cualquier cosa. Dos anécdotas, los bancos tienen un código de barras que te lleva a las canciones de Misa, una ayuda para todos; y los cristales tiene talladas escenas religiosas que, sin ser cristaleras, les dan un aspecto religioso único.
Hay muchas cosas que me gustan en Bragança. Aquella visita de mayo del 22 con la feria que nos hizo llevar a Aitana al MacDonalds, la visita del 23 con Ana en el Solar Bragantino, la visita del 24 con Elena en el restaurante Rosina, la visita del 25 de nuevo en el Rosina con Aitana tomando café en un bar y la catedral nueva que no habíamos visto hasta entonces, ... Recuerdos que siempre estarán conmigo en esta ciudad.

Y volvemos a casa, un viaje que, no sé por qué razón, se nos hace corto. Buen día. Y llevamos dos de salidas, unos con mis amigos, otro con nuestra amiga y queda mañana con lo mejor de todo. Ya hablaremos.


Video catedral: 

Vídeo iglesia:



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