sábado, 1 de agosto de 2026

Películas del verano 2026 "Los locos del canonball 2"

Comedia que gira en torno a una frenética carrera automovilística que carece de reglas y cuyo objetivo es atravesar los Estados Unidos de costa a costa. Viejos conocidos y nuevos personajes participan en esta peculiar competición, usando toda clase de artimañas para obtener la victoria.


Continuación de la peculiar película de peripecias automovilísticas,pero sin el golpe de gracia de aquella, y sin grandes sorpresas en su argumento, aunque añadiendo más caras conocidas al reparto, (Jackie Chan, Telly Savalas, Shirley McClane, y Richard Kiel entre otros).

Vuelven gran parte de los personajes que hicieron la primera en esa frenética carrera de costa a costa por los EEUU. Hay algunos que ya no están (caso Roger Moore) y otros nuevos pero en realidad las escenas mas graciosas la siguen protagonizando Burt Reynolds, Dom DeLuise y los entrañables Sammy Davis y Dean Martin. Quiza hay cosas que se repiten en esta por lo que es algo menor que la primera, siempre dentro de un plano bastante limitado. Sinceramente creo, sin absolutamente equivocarme que todos los protagonistas al filmar esta película se deben haber divertido bastante.



viernes, 31 de julio de 2026

Series del verano 2026 "Atrapados, temporada 3"


Dos años después de la segunda temporada, el dúo policial Andri y Hinrika se ven envueltos en una guerra en las tierras altas remotas, donde dos grupos rivales luchan por terrenos específicos, pero por razones muy diferentes.

Episodio 1

Cuando un miembro de una secta es encontrado asesinado en una cueva, Andri descubre que es el mismo joven al que habían convencido de que era culpable de la desaparición de una mujer en 2013.


Episodio 2

La llegada de refuerzos de bandas de motociclistas desde Dinamarca sacude y divide el culto. La policía descubre cómo están conectados Ívar, los motociclistas y la secta.


Episodio 3

La policía interroga a Sverrir pero es interrumpida. La secta da un paso para garantizar su seguridad. Los motociclistas sorprenden a Freyja escribiendo furtivamente en un cuaderno.


Episodio 4

Para obtener pruebas de la conexión de Hopper con las drogas, Sonja envía a Sverrir como topo al almacén de la banda de motociclistas, donde Hopper pone a prueba su confiabilidad.


Cuando Sverrir desaparece, la policía inicia una búsqueda. En libertad condicional, Andri visita a su madre. Gunnar descubre que ahora es persona non grata a los ojos de Hopper.


Episodio 6

A Kristján le preguntan sobre su coartada. Andri ve una cámara de seguridad bien ubicada. En el velorio se desvela la verdad detrás de la muerte de Ívar y Lína.


miércoles, 29 de julio de 2026

Películas del verano 2026 "Nueve meses"

Samuel Faulkner (Hugh Grant) y su novia Rebecca Taylor (Julianne Moore) son una feliz pareja que disfruta de una vida estable y acomodada, aunque ella cree que les falta casarse y tener hijos para ser una familia completa. Sin embargo, ambos tendrán reacciones muy diferentes cuando ella se queda embarazada.


Con dolor de mi corazón tengo que reconocer que me reí con esta película. Detesto a Hugh Grant y aquí no es que lo haga de Oscar, pero está pasable, no llega a producirme náuseas como en otras películas suyas, y cuenta con la ventaja de tener a actrices de la talla de las maravillosas Julianne Moore y Joan Cusack. Moore estaba siendo ya conocida y deja ver su calidad aunque su papel es algo empalagoso. Cusack está tan divertida como siempre, me encanta esta actriz. La sorpresa para mí ha sido Tom Arnold, quién está realmente bien, convincente y divertido, su pelea con el dinosaurio Bernie se las trae. Junto a ellos un insípido, como en él es habitual, Jeff Goldblum, quién me parece un mal actor, y un histriónico Robin Williams, al que hay que reconocerle las mejores frases y los mejores momentos cómicos de la peli. Muy bonito el detalle en los créditos finales de poner las fotos de los protagonistas de pequeños. Así podemos ver a un rubísimo y monósimo Hugh Grant, a una pelirroja Julianne Moore, a una niña toda ojos azules como era Joan Cusack, a un travieso Tom Arnold que no ha perdido la pinta, a un Jeff Goldblum con una impresionante mata de pelo negro y a un Robin Williams guapísimo.

En definitiva, estamos ante una más de esas comedias románticas que se pusieron en boga en los 90. Y que protagonizaba Hugh Grant. No es la mejor, desde luego, pero tampoco es aburrida. Y al ser tiernas, siempre te dejan la risa (o al menos) la sonrisa como un piso agradable 

martes, 28 de julio de 2026

Vacaciones en Italia, séptimo día, Bari y avión de vuelta

Nos levantamos pronto. Está noche ha sido mejor porque la juerga ha estado más limitada. Ha habido gritos y conversaciones altas por la calle pero no ha pasado de ahí. El problema es que la casa no aísla nada y se oye todo lo que pasa. En una casa normal posiblemente casi no te enterarías. Eso implica también que sigamos con los problemas, al ducharse Tere se le cae la llave del grifo, es increíble. Por si fuera poco la cebolla de la ducha empieza a expulsar agua en todas direcciones y se encharca el baño. Tenemos que cubrir todo con las toallas para evitar la inundación. Yo me lo tomo con humor, pero ellas lo llevan fatal.

Cogemos carretera y nos vamos dirección Bari. Lo hemos dejado para el final porque tenemos todo el día hasta el avión. Por el camino paramos en una gasolinera a desayunar y nos sorprende por su calidad, algo nada habitual.

Bari se ve ya como una gran ciudad y se aprecia en el tráfico, las calles llenas de gente y el tamaño de las casas y de su periferia. Incluso es difícil aparcar y nos terminan clavando en un parking. Pero tampoco nos podemos pasar el último día buscando plaza en zona azul.

El casco antiguo no es muy grande. Las callejuelas con pasajes entre ellas y contrafuertes entre casas llamarían la atención si fuera la primera ciudad que vemos, pero al no ser así nos parece una ciudad típica, pero no ofrece más. 

Las murallas que la rodean están bien, pero tampoco son espectaculares. Llaman la atención porque dan al mar. Pero como hay paseo marítimo ancho y puerto, no son tan increíbles como las de Otranto o las de Gallipoli

El castillo normando es distinto a los aragoneses del resto de la zona. Es más grande y se queda fuera de las murallas, como un reducto defensivo aparte. La catedral no ofrece nada especial. Es necesario mencionar que aquí hay muchos turistas porque se nota que es donde está el aeropuerto. Además al tener un puerto grande hay turismo de cruceros.

Mención especial merece la basílica papal de San Nicolás de Bari. Por fuera es de piedra blanca típica de todo el adriático y no está demasiado adornada. Por dentro si es más impresionante con frescos en las paredes. 

La cripta llama la atención porque es donde se reza al Santo y el altar católico, el rincón ortodoxo y el resto de elementos contribuyen a crear un ambiente de recogimiento y emoción. Tere siempre le ha tenido cariño porque hay una iglesia en Bilbao dedicada a este santo y por lo tanto se queda un rato meditando. Elena se impacienta porque lo suyo es la velocidad. No sé si aprecia el arte o no, porque al ritmo que lo ve no puede enterarse de la mitad.

Continuando con la ciudad comemos andando unos "bocadillos" típicos que compramos en una tienda y tomamos una coca cola en un bar de bordes de la plaza (y estafadores a 4,5€ la botella de 330ml). Es increíble entrar en un bar adornado con banderas de España y todos los países de sudamérica y que te bacilen con el español. Encima se ríen del idioma español como que no lo habla nadie en el mundo. Suena todo a tomadura de pelo. Después nos vamos a la parte moderna y ven alguna tienda. 

Como no tenemos nada que hacer y hace calor decidimos ir al aeropuerto a pasar la tarde aburridos, pero con aire acondicionado. En la agencia del coche intentan engañarnos con los desperfectos del coche, pero como tenemos videos y fotos, tienen que venirse atrás. Al final pasamos muchas horas porque el avión sale con una hora de retraso (por no variar). Me parece que el aeropuerto de Gerona no funciona porque el resto de aviones no llevan retraso. Los retrasos siempre son en los vuelos de Cataluña. Por qué será?

Llegada a Gerona y vuelta a Zaragoza. El viaje se hace duro porque Tere se duerme y yo veo que se me va la cabeza, pero aguanto. Paramos a comer algo en un área de servicio abierta 24 h. Y el camarero es sudemericano. A veces parece que en este país ya no trabaja ningún español. Llegamos a Zaragoza a las 3 y cuarto de la mañana y para colmo tenemos que dar varias vueltas antes de encontrar para aparcar. Por lo menos hace viento y se duerme bien y fresco en la casa de Elena.


Bari, paseo por el casco antiguo:

Vídeo de San Nicolás di Bari:



lunes, 27 de julio de 2026

Vacaciones en Italia sexto día, Galatina, Corigliano d'Otranto y Gallipoli

El día amanece muy ventoso. Hoy hemos dormido mejor porque el ruido nocturno nos ha respetado hasta las 5 de la mañana. Y luego fue media hora de gritos y nos volvimos a dormir hasta las 8 y media. Hemos desayunado en la terraza con los cafés y los dulces que compramos ayer en el supermercado y nos hemos ido de excursión. 

Primera parada del día Galatina. Sin tregua de ningún tipo nos metemos en una cafetería a tomar un café porque empezaba a llover. Al final fueron cuatro gotas y cayeron al salir, con lo que nos tuvimos que resguardar en un portalón. Nos sorprende desde el principio por sus palacios y sobre todo por la maravillosa iglesia barroca. 


Sobria por fuera, espectacular por dentro. Pinturas, columnas, retablo, ... todo soberbio. 


Un paseo por el pueblo nos lleva hasta otra iglesia magnífica. La profusión de palacios es increíble. No es Lecce, pero aún así asombra. Lo que más la distingue es que el color de las fachadas, donde en Lecce predominaba ael amarillo, es aquí blanco. En muchos aspectos comentamos que estamos recorriendo de nuevo pueblos blancos. Sólo que en vez de Andalucía, estamos en Plugia.

Segunda parada y es un pueblo más pequeño pero con algunos pequeños palacios, un castillo aragones y otra iglesia barroca, aunque mas sencilla que las de Galatina. Lo curioso del caso es que, siendo un pueblecito tenga un castillo de estas dimensiones. Sorprende lo que los aragoneses llegaron a hacer por esta zona.

Tomamos un vermut en un bar en el que charlamos un rato con la hija del dueño que hizo el Erasmus en Salamanca y habla muy bien español. Tomamos un granizado esquisto en el que nos ponen de tapa tres tarros de panecillos típicos de la zona y una bandeja de aceitunas. No nos atrevemos a tocar la tapa por miedo a que nos la cobren y luego resulta que es el sitio más barato en el que hemos estado e iba incluida. Lo que ha sido muy agradable es la conversación con la chica ay sus padres. Les quitamos la inquietud por el dinero que habían gastado en el Erasmus comentándoles que su hija lo ha aprovechado perfectamente porque habla muy bien.


Como no queremos entrar a Gallipoli y ponernos a buscar restaurante a estas horas, comemos en nuestro restaurante favorito de Alezio (tercera vez) y nos regalan una botella de vino que tenemos que rechazar por el avión. Otro plato esquisto y la gracia de los baberos que nos pone la camarera nos alegran la comida. Y el plato de marisco que se come Elena no se lo salta un torero.

Tarde en Gallipoli. El casco antiguo en una isla con casas más sencillas, pero muy bien arregladas.
 
La catedral es otra joya del barroco con pinturas por todas las paredes, también extraordinarias. 


Pero la joya de la isla es el paseo marítimo por las murallas que caen hacia al mar formando una estampa preciosa. Lo curioso es que la ciudad interior está a la altura de la parte superior de las murallas.  Nos sentamos en un bar en lo alto de la muralla y tomamos un café especial con leche de avellana. No me convence nada y encima me sienta mal al estómago. Hacía mucho aire y la verdad es que estaba de pegada viendo el mar embravecido.

Por no variar tiene otro castillo aragonés. Ya no llama la atención, pero son unas molestias impresionantes que seguro que funcionaban muy bien como defensa de las ciudades.

Volvemos a casa y Elena nos pide que hagamos una pequeña excursión en coche por la costa para ver otras playas.  Lo que vemos es más tranquilo que donde estamos, pero a cambio las playas son de piedras y peores. En medio de esto nos llama a Aitana y nos comenta lo que ha hablado con la doctora hoy, no nos gusta nada!. Después Elena se queda en casa mientras nosotros recorremos el sendero de la costa un rato. Lo necesitábamos después de la desilusionante conversación por teléfono con Aitana. 


Elena no quiere cenar así que volvemos a la Trattoria de Gallipoli, cenamos y nos comemos un helado mientras recorremos el paseo marítimo. Muy agradable, y nos sirve para comprobar que las playas son de rocas y piedrecitas. La única de arena va a ser en la que estamos.


Día completito.


Paseando por Galatina:

Gallipoli, paseo marítimo:

Gallipoli, un bello tomando algo con ventolera:

Gallipoli, paseo por el casco viejo: