1 - Benicio del Toro, muere y punto. Escena dura, ruin y real. Una muerte nada épica, como son en ese mundo… pues no. Contra las leyes de la razón y de la física deciden resucitarlo. No me voy a extender en ello, pero el orificio de entrada de la bala es lo único realista, el orificio de salida y que salve la mandíbula y todos los dientes es, bueno, en fin…
2 – Isabella esta muerta, porque Brolin la pega un tiro. Tu lo has visto, yo lo he visto. TODOS lo hemos visto. Ni apunta, dispara a bocajarro. Va a hacer limpieza y limpia. Fin… No, magia, también resucita y sin un solo rasguño.
Bueno, y lo de Miguel que se baja arrepentido de la furgoneta, solo para aparecer un año después aún más malote, otra cosa más sin sentido. Además, ¿para quien trabaja? Si todos sus “colegas” están muertos.
Luego están los agujeros en el guión, como la emboscada de la policía en el desierto que nadie explica. O que a Benicio del Toro le maten en plena noche, maten a los narcos a pleno día, (ha pasado una hora mínimo) pero Del Toro llegue a los coches tiroteados de un paseo renqueante, que no estaba para caminar mucho.
Si se hubieran ahorrado esas dos “resurrecciones” estaríamos ante una película que, aun estando muy lejos de ser perfecta, sería mucho más redonda











Baltasar Kormákur
Sigurjón Kjartansson
Guðrún Ýr Eyfjörð
Íris Tanja Flygenring
Ingvar Eggert Sigurdsson
Aliette Opheim
Þorsteinn Bachmann
Sólveig Arnarsdóttir
Birgitta Birgisdóttir
Islandia