No es una secuela; es una parodia. En «Glass Onion», lo que «Puñales por la espalda» tenía de fresco o ingenioso se torna en el exceso cómico más barato. Las dosis de humor se le han ido de las manos a Rian Johnson, un poco como en «Los últimos Jedi».
«Puñales por la espalda» contaba con una presentación escueta, eficaz, de numerosos personajes variopintos, y profundizaba en dos —tres, como máximo— para componer una historia sólida, sin grandes locuras. «Glass Onion» posee pocos personajes, se centra más en el detective, expone peor y sorprende menos. Casi nada, en realidad. Se enfoca todo hacia la burla, de los caracteres y del propio género de la cinta, pero insisto, de la manera más inofensiva y aburrida posible.
Si bien la primera también sobresalía por buenos toques de comedia, «Glass Onion» traiciona el espíritu de su predecesora en el tono que maneja. «Puñales por la espalda», teniendo en cuenta los niveles de histrionismo a los que puede llegar el género, resulta un «whodunnit» bastante contenido. La secuela no corre por los derroteros de la primera en cuanto a verosimilitud (véase el final), solo busca provocar el asombro o la carcajada con lo que sea que se le antoje a Rian Johnson. Esta diferencia podría haber engendrado una película interesante, no lo niego, pero sencillamente no ha funcionado.
Un chiste recurrente del que te avisan al empezar y que no tiene ni puta gracia. Referencias a la cultura popular de la pandemia para que señales desde el sofá como DiCaprio en el meme. Estrellas maquilladas hasta la última arruga soltando diálogos de mierda, diciéndose a la cara lo que ya saben o reaccionando de forma patética. Pobre Norton. Espero que el reparto lo pasara bien, al menos.
La mas floja de la saga. Desfile de famosos que no aportan nada al personaje principal. Incluso el desenlace parece sacado por arte de magia del detective. Ya no se trata de ser más inteligente que el resto y ver las cosas de otra manera, el problema es que se inventan cosas. Pero el personaje del detective va siendo ampliado en aras de convertirse en un clásico que nos dará más que hablar en sucesivas películas