martes, 2 de junio de 2026

Películas de la primavera 2026 "L. A. Confidential"

Años 50. Tres policías de Los Ángeles se ven envueltos en una intriga criminal que destapa los trapos sucios del Departamento. Para recuperar el prestigio perdido, tres agentes muy diferentes entre sí, el impetuoso Bud White (Russell Crowe), el formal Ed Exely (Guy Pearce) y el ambicioso Jack Vincennes (Kevin Spacey) se hacen cargo de la investigación del caso.


"La mejor película de cine negro de los últimos años, la mejor y más fiel adaptación al cine del gran James Ellroy"

Si alguna vez se le aparece a usted por la calle un payaso gigante que lleva en la mano L.A. Confidential, y se la ofrece, acéptela. Porque lo que el payaso en cuestión, que en esta crítica es tan sólo una metáfora de la vida, sostiene en la mano, es un gran manojo de arrolladoras virtudes. Las siguientes:

-Una historia de las que siempre funcionan. Hombres trajeados (algunos con sombrero) con mucha clase, femmes fatales, y jazz... pocas combinaciones mejores existen en esto del cine.

-Reparto de primera, con actuaciones de primera. Todos están que se salen, lo clavan y suman varios pluses de calidad al ya de por sí genial conjunto del filme. Guy Pearce lo clava.


Una trama al más puro estilo de peli destinada a triunfar. Me explico: una trama complicada, densa, saturadora y conscientemente enmarañada, y de las que sólo se resuelven (y se entienden) al final del todo. Esta clase de trama puede sacar de quicio por momentos, y sobreconfundir al espectador, pero sus resultados suelen ser más que eficaces.

-Por encima de la trama, un guión merecedor del reconocimiento que ya tiene. Mil subtramas, bien hiladas, y una construcción -además de una evolución- de los personajes francamente brutal, y brutalmente inteligente.

-Una técnica que da la talla. Que está al nivel de las circunstancias. Si todo es cojonudo, la técnica, fotografía a la cabeza, más.

Honestamente hablando, “L.A. Confidencial” se encuentra algo por debajo de grandes obras maestras del cine negro contemporáneo como la trilogía de “El Padrino”, “Muerte entre las flores” o “Uno de los nuestros”. Sin embargo, la peli posee algunos ingredientes básicos que Curtis Hanson maneja a la perfección y que la dotan de una fuerza espectacular. Yo destacaría concretamente tres de esos componentes: una historia muy bien trenzada, unos personajes muy bien dibujados y un despliegue de la violencia muy bien ejecutado.

Hanson no es Ford Coppola. Ni Coen ni Scorsese. Eso está claro. Tampoco creo que en ningún momento pretenda imitarlos. Su peli prescinde de filigranas y apuesta por una narración ágil, vibrante, musculada. Cine negro en estado puro. Crímenes, corrupción, turbios negocios... y, sobre todo, violencia, mucha violencia. Sin concesiones. El lirismo y el esteticismo no tienen cabida en Los Angeles. El gancho narrativo es lo que le confiere mordiente al film. Eso y el reclamo inequívoco de los Russell Crowe, Kevin Spacey, Guy Pierce, Danny De Vito y una voluptuosa Kim Basinger. Personajes que responden a estereotipos convencionales pero sumamente poderosos: el policia duro, el ambicioso, el corrupto, el flemático; la puta de buen corazón; el periodista sin escrúpulos; el fiscal ladino; el empresario amoral...
Una peli modélica, trepidante y contundente. Aunque esto no es confidencial. Es público y notorio.

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