Recogemos a Aitana, que tarda un rato porque se levantó a las 8 y luego se volvió a dormir, y nos vamos a Gijón. Lo primero un desayuno juntos porque la niña no había desayunado. Y luego un larguísimo paseo por la playa. En realidad por el paseo marítimo. Increíble, estamos en Gijón y el sol machaca, pocos días tan buenos se encuentran en Asturias. Hora y media de paseo para seis kilómetros muy agradables. El mar azul, el cielo limpio, el olor del marby la brisa marina hacen que le guste el paseo hasta a Aitana. Eso sí, paseo alejada cincuenta metros de nosotros.
Cogemos el coche y nos vamos al parque princioado donde ella come unos perritos y nosotros unas albóndigas en Ikea. Paseo por el centro comercial y sorpresa al tomar un batido, Aitana me regala un comic que ha comprado en la FNAC. Hay mi niña, cómo para no quererla!
Decidimos subir al Naranco y remontamos la montaña hasta la cima, resulta que hay un aparcamiento, pero no hay ni mirador, ni vistas. Así que, sin más, bajamos y aparcamos en el centro. Paseo por el casco antiguo y reposo en un.banco de la plaza de la catedral mientras Aitana daba un paseo sola por Oviedo. La verdad es que a pesar del calor, se estaba bien. Hemos visto a unos novios llegar en un coche de época, a una banda de música clásica que iban a un concierto y hasta aún desfile de gaiteros.
Nos vamos a cenar al burguer King para que la niña disfrute y de ahí vuelta a casa, tanto ella como nosotros a León. Y el viaje entero de día, aprovechando uno de los días más largos del año.
En general, un buen día!
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