Recogemos a Aitana con bronca porque se ha comprado unas gafas llenas de pinchos que Tere no quiere ni ver. Entiendo a la niña, aunque se pasa (una cosa es su estética y personalidad y otra llamar la atención), y entiendo a Tere que está arta y ya no tiene edad para estás guerras. Pero hay que mediar para sobrevivir. Nos vamos a Posada a tomar algo porque el desayuno se ha ido hace tiempo y recapacitemos sobre el día porque el senderismo con este tiempo se antoja imposible. Así que nos vamos a Gijón a ver paisaje desde el mirador de la Providencia. El mirador es bonito, las vistas impresionantes y lo que nos encontramos allí es una empresa de Parapente que se alquila para que la gente vuele. Le pregunto si le gusta y la niña dice que no le apetece tirarse, así que se pone a bailar a su rollo.
Un rato y nos vamos hasta el parque Principado a comer. Comemos en Ikea mientras Aitana se da una vuelta ella sola. Es adolescente y le apetece irse a su rollo. Después nos vamos juntos por el centro comercial y termina comiendo un perrito caliente de Ikea (no parece que tenga muchas ganas de comer hoy). Por no variar nos pide unas cosas en Aliexpress, aunque no se sale de cuadro y pide menos y con un vestido de verano incluido (algo que, por cierto, necesitaba). Hablamos de las vacaciones y sólo tiene en mente lo de ir a ver a su "amigo" a Cognac. No sé qué pensará del tema, pero lo idealiza porque es lo único que tiene. Veremos a ver porque es una matada de viaje para ver a alguien que no le va a aportar nada. A mí me es igual pero reconozco que no tiene sentido. Le ofrezco ir a Paris con su madre y que estén en Eurodisney un par de días, cosa que le encanta. Es una proposición nacida con caducidad porque a ver qué hace Ana con el perro?
Nos vamos a Oviedo y paseamos por la catedral. Hay mucho ambiente. Unos padres de un equipo de fútbol de niños que han ganado algo en un campeonato. Una banda de gaitas que presenta un concierto en la catedral y la coral donostiarra que dará el concierto. La pena es no poder quedarnos a verlo. La niña vuelve a ponerse a bailar en la plaza. Curioso, le da vergüenza que la veamos pero no que la vea el resto del mundo. En cualquier caso se la ve mucho más contenta.
Como sólo hay bares de copas y picoteo nos vamos a Llanera al Burguer King y se hace su pedido habitual para cener. Sigue teniendo poca hambre y no acaba ni la hamburguesa ni las patatas. Tiene días que come mucho y días que come poco.
Volvemos a la casa y vuelta a León. En la autopista un control de la policía que paraba a todo el mundo y te miraban dentro del coche, algo andaban buscando. Que riesgo parar y hablar con gente que no se sabe cómo está hasta que baja la ventanilla, pero los políticos a lo suyo y no ver el riesgo para no pagarles como es debido. Al no hacer mucho calor ha estado bien el día y no he llegado tan machacado como otras veces. Veo a la niña bien, en su línea de chantage con nosotros, pero nada que no hagan otros adolescentes. Creo que la vuelta a casa debe ser innegociable. Es nuestra niña!
Vídeo del parapente:
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