domingo, 10 de mayo de 2026

Otro sábado con Aitana

Nos levantamos pronto por la mañana y nos vamos a Oviedo a recoger a Aitana. Llegamos más tarde que otros días y, aún así, no estaba preparada. Nos comenta que no la despertaron porque nadie se acordó que íbamos nosotros. Así que la llevamos a desayunar a Posada de Llanera, al lado de su instituto. Al estar en fiestas había un atasco impresionante, pero la verdad es que no nos afectó y pudimos salir sin problemas. Durante el desayuno nos comenta que ha tenido problemas con otro niño de la casa, pero se niega a decirnos cuáles y no le podemos dar ningún consejo. También nos dice que ha tenido un montón de exámenes y le ha ido muy mal en todos. Normal, lleva dos meses sin ir a clase y con un curso así no sé puede pedir nada!

Fieles a la tradicción de estos días nos vamos hasta Covadonga para andar un rato en coche mientras la niña escucha música. Y nos encontramos que está muy nublado y lluvioso. Pero lo peor es que estaba tan lleno que no pudimos parar, ni aparcar. Bajamos a Cangas de Onís y fue imposible aparcar. De allí a Arriondas y nos encontramos con un rally. Total que nos volvemos a Oviedo, previa parada en un bar de carretera para tomar un refresco.

En el parque Principado comemos en un sitio nuevo, una hamburguesería que a Tere y a mi no nos convence mucho. Pero que le vamos a hacer. Tarde de compras en las que Tere tiene que pasar por llevar a Aitana con un gorro y un rabo. Seguimos cambiando de estética buscando una personalidad que no acaba de llegar. Como siempre me voy a la FNAC y me siento a leer en un banco. Café en el bar de siempre y nos ponemos a buscar una farmacia para comprar un peine especial para el pelo de Aitana y arreglar el problema. Mientras Tere hace la compra le comento que tiene que poner de su parte para volver a casa; sabe perfectamente qué cosas queremos diferentes la abuela y yo, así que debe tomar decisiones de calado con su vida. Le comento que hay otras dos opciones, la primera seguir en la casa y la segunda intentar que su madre cambie y se den las condiciones para ir con ella (algo que, incluso Aitana, se ha dado cuenta que es irreal. Ana está mucho mejor, pero es inestable emocional y económicamente). Y de allí a un parque a solucionar en lo posible ese pelo. Pobre Tere, las cosas que le tocan hacer.

Como se hace tarde nos vamos a Lugones a buscar donde cenar para que la niña coma algo. Pero, aunque parezca increíble, sólo hay bares de vinos. Así que compramos alguna cosa en un supermercado y la niña va con comida en el estómago. De paso nos enseña el bazar chino enorme al que van los niños cuando salen de tiempo libre. Lo malo es que nos llueve y tenemos que andar a la carrera.

Día completo. Estamos cansados, la rutina del centro comercial es cansina. Encima hemos dormido poco al trasnochar ayer. En fin, es lo que toca!

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