martes, 23 de diciembre de 2025

Otro día intenso

Hemos empezado el día en el gimnasio. Cada día que pasa me sienta mejor y veo que me viene bien. Ni que decir tiene que a Tere le viene de pegada, puesto que se lo ha recetado el médico.

Por la mañana nos hemos ido a Canalejas a ver a la abuela. Tras una parada en Sahechores a tomar un café, el paso paso por los montes de Payuelos con algo de nieve (precioso) y la llegada al pueblo. La abuela nos ha reconocido, nos ha dado un beso y ha sonreído todo el rato. Así que muy bien.

 
A media visita nos llamó María Lorenzana con buenas noticias. La niña no creen que tenga nada. Lo que ven es conductual debido al cacao mental que tiene con el tema de su madre. Perfecto en ese sentido. Por otro lado lo está pasando muy mal, con lo que nos aumentan las visitas al día completo cada vez que la veamos y nos permite verla, ahora en vacaciones, cuando consideremos conveniente (siempre de acuerdo con la casa).

Nos vamos a comer a Sahechores. Una hamburguesa espectacular. Lo peor es que hemos comido postre. Muy rico, pero nos ha llenado demasiado.

Tarde con Aitana. Nos vamos a andar en coche para hablar y que escuche música. Le damos las buenas noticias y se pone muy contenta. Luego compramos unos cascos porque se rompieron los suyos. Se come un helado y volvemos. Por el camino nos cuenta todo lo que está aprendiendo y alucinamos con la mejora. Esto parece que se va arreglando. Le explicamos que tiene que preguntar a la psicóloga por el trastorno de su madre. A ver si así coloca las cosas en su sitio dentro de su cabeza.

Hemos vuelto a casa contentos y, por fin, hemos dormido tranquilos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.