Con dolor de mi corazón tengo que reconocer que me reí con esta película. Detesto a Hugh Grant y aquí no es que lo haga de Oscar, pero está pasable, no llega a producirme náuseas como en otras películas suyas, y cuenta con la ventaja de tener a actrices de la talla de las maravillosas Julianne Moore y Joan Cusack. Moore estaba siendo ya conocida y deja ver su calidad aunque su papel es algo empalagoso. Cusack está tan divertida como siempre, me encanta esta actriz. La sorpresa para mí ha sido Tom Arnold, quién está realmente bien, convincente y divertido, su pelea con el dinosaurio Bernie se las trae. Junto a ellos un insípido, como en él es habitual, Jeff Goldblum, quién me parece un mal actor, y un histriónico Robin Williams, al que hay que reconocerle las mejores frases y los mejores momentos cómicos de la peli. Muy bonito el detalle en los créditos finales de poner las fotos de los protagonistas de pequeños. Así podemos ver a un rubísimo y monósimo Hugh Grant, a una pelirroja Julianne Moore, a una niña toda ojos azules como era Joan Cusack, a un travieso Tom Arnold que no ha perdido la pinta, a un Jeff Goldblum con una impresionante mata de pelo negro y a un Robin Williams guapísimo.
En definitiva, estamos ante una más de esas comedias románticas que se pusieron en boga en los 90. Y que protagonizaba Hugh Grant. No es la mejor, desde luego, pero tampoco es aburrida. Y al ser tiernas, siempre te dejan la risa (o al menos) la sonrisa como un piso agradable
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