jueves, 26 de julio de 2018

Vacaciones 2018. Tercer día

Antes de acostarnos habíamos fichado un churrería en la plaza y bajamos a desayunar. Los churros son más grandes y más gordos que los de León. Si fueran rectos serían porras, pero la verdad es que tienen las formas más variadas.
Carretera hacia Cádiz. Nos paramos antes de Sevilla a recargar gasolina por si el puente está atascado. Curioso, no hay mucho tráfico en el puente del Centenario. Pero, hay atasco al salir de la AP4 y coger la autopista de la costa. Esto nos retrasa pero a la una y cuarto llegamos a Sancti Petri.
Me llevo a la piscina a Mini mientras Maritere se va a la compra de la comida. Comemos y vemos el partido de España (Tere aprovecha para ir a hacer ya la compra grande).
Cómo el partido se alarga nos vamos a la playa durante la prórroga. Cuando llegamos nos enteramos que España ha caído, pero en fin, ... Aitana se lo pasa en grande.
Volvemos a casa y cena Aitana, para a continuación, irnos a la cofradía de pescadores. Una pena, se ha vuelto más restaurante y ha perdido el encanto. ¡Qué le vamos a hacer!

miércoles, 25 de julio de 2018

Libros del verano 2018. Séptima parte

Tom Hillerman "Sendero de los espíritus"
Vi el nombre en una lista de novelas de detectives por casualidad y me llamó la atención por la temática. Muy original lo del policía indio en la reserva navajo.
Lo mejor de la novela es el ambiente del desierto de Arizona, de grandes espacios, de la dureza de la vida en la reserva, de las tradiciones indias que aún luchan por sobrevivir, del desprecio de los blancos, del lejano oeste estadounidense, en definitiva.
El argumento en sí está ya muy traído, los delincuentes traficantes que se traicionan entre sí para quedarse con el botín. Aprovechando la inmensidad del desierto y la lejanía de la ley en la reserva hacen de las suyas, pero algo sale mal y de ahí aparece el hilo que permite al policía tribal seguir la pista. Todo ello aderezado con una historia de venganza y de desencanto que aprovecha las tradiciones indias para su interés.
El final, en una mesa en un día de difuntos, es espectacular. Te lleva a imaginar el fin de cualquier gran película del oeste.
No parece una gran novela, pero he disfrutado muchísimo. Quizá es que lo que sueño me influye en la lectura.

Vacaciones 2018. Segundo día

El hotel de Plasencia nos sorprende con un buen desayuno. A continuación, recogemos y nos vamos hacia Mérida.
Al salir de Plasencia nos fijamos en el surrealista edificio del palacio de exposiciones, parece un invernadero. No es de recibo lo que está pasando en este país con la tontería localista que nos lleva a tener todos palacios de congresos, exposiciones, auditorios, palacios, ...
Aunque parezca increíble nos llueve todo el camino hasta Mérida. A las 11 empezamos la visita del teatro y anfiteatro. A la niña le encantan y hace un montón de fotos. Sigue lloviendo a ratos y nos vamos a la cripta de Santa Elisa, continuando con el templo de Diana, donde Tere compra en una tienda de saldos dos zapatos para la niña, y las ruinas de la ciudad musulmana, puente romano y alcazaba.
Aprovechamos una tormenta a mediodía para comer en el restaurante Catedral en la plaza de España. Después nos dirigimos al museo romano y cogemos el coche para ir al hotel. Es pequeño pero está muy bien, además de estar muy cerca de la casa Mitreos, por lo que aprovechamos para ir a verla. Después nos sentamos en una cervecería de la plaza mientras Aitana juega con unos niños en unos columpios.
Aunque parezca increíble todavía nos queda comida de casa y terminamos cenando en la habitación.

Vacaciones 2018. Primer día

Día del claustro. Pero como han sido a primera hora de la mañana nos las arreglamos para salir a las 12:40 rumbo al sur. ¡Qué sensación emprender de nuevo el camino por la A66, que ya se ha convertido en nuestra carretera!. Este año el camino va ser un poco diferente porque lo haremos en tres días.
Por no variar mini se duerme y así podemos avanzar. Pasamos Zamora, Salamanca, Guijuelo, Béjar y Hervás. Sí, Hervás. Este año hemos decidido aprovechar los viajes para ver cosas.
Lo primero que hacemos es comer en un parque que hay a la entrada. Que rico el jamón y el gazpacho. Dos clásicos en los viajes.
Después de comer vamos a recorrer el pueblo, aunque lo primero es pararse a tomar un café y un helado. La calle de entrada parece de principios del siglo XX. Toda ella rodeada de árboles con casas con balcones. Lo mejor, sin embargo, llega después, la judería. No es muy grande, pero es espectacular. Muy original lo de utilizar tejas como si fueran azulejos en las paredes. Las calles en cuesta, donde se ven recovecos por las casas me parecen encantadoras. Bajamos hasta el río y vemos las extraordinarias fachadas y el puente. Después subimos hasta la iglesia, que es tan grande que parece un castillo, dominando todo el pueblo. Después de tres horas, a las seis y media proseguimos camino.
Quince minutos y estamos en Plasencia. Lo primero, coger el hotel. Después nos vamos en coche al centro y, en el camino, vemos el acueducto. En la zona peatonal bajamos hasta la plaza mayor donde hay un bonito Ayuntamiento y varias casas con escudos. Nos tomamos un helado y vamos a ver las dos catedrales. Se parece mucho a Salamanca, tanto que parece una versión reducida de ella.
Después de cenar en un restaurante de la plaza (migas, ensalada de las hurdes), cogemos el coche para volver al hotel y damos una vuelta a todo el casco viejo para ver las murallas. Nos sorprenden por  el tamaño, ¡casi rodean toda la villa!

lunes, 23 de julio de 2018

Libros del verano 2018. Octava parte

Tony Hillerman "vendaval de tinieblas"
Me encanta este autor. No por la calidad de las novelas, es por su ambientación.
La obra es una novela de detectives al uso. El argumento está bien, pero tampoco es que sea de una elaboración extraordinaria. Los personajes no son excesivamente profundos. La conclusión es rápida, al estilo de una película del oeste, pero sin alargarse en demasía y sin ser especial. Sin embargo, ...
La bientación en el desierto de la reserva navajo de Arizona y Nuevo México está muy bien. Soy capaz de sumergirme en el paisaje y disfrutar de él como si fuera mío. Me hace integrarme y me evade de una manera prodigiosa.

sábado, 21 de julio de 2018

Libros del verano 2018. Sexta parte

Lorenzo Silva "Lejos del corazón"
No había leído nada de este escritor, pero me llamó la atención por la localización, el campo de Gibraltar.
La historia nos cuenta una investigación policial de un secuestro en Algeciras. Aprovechando la historia se nos hace ver todo lo que ocurre en la zona con el tráfico de drogas y de personas. Se nos muestra una sociedad corrompida que ataca a la policía y defiende a los traficantes por más que todo lo que hacen sea delito.
Por lo demás, la escritura no es especialmente buena y la historia deja mucho que desear.
Sólo atractivo para mí que conozco la zona

Libros del verano 2018. Quinta parte

Stephen King "Quién pierde paga".
Un maestro del terror haciendo una novela negra. Parece que algo chirría. Sin embargo, está bien. Aunque sí que hay momentos de terror. O, al menos, de angustia. Y el final sí que es terrorífico.
Las novelas de Stephen King me gustan. Pero siempre hay algún momento en el que se me hacen pesadas. En los puntos intermedios me da la impresión que se enrolla para alargar la historia. Tampoco es que sobre nada. Quizás es que se hacen algo largas.
La historia parte de unos hechos de lo más inverosímil, aunque todas las novelas negras parten de hechos increíbles. Quizás es que el comportamiento humano es así y lo único que hacen es reflejarlo. Luego la entrada del niño, así como el protagonismo suyo en la novela se antojan algo disparatados. Al menos para cómo son los niños hoy en día. Es la parte que provoca angustia. El final directamente es terrorífico, mezclando maldad, locura y alucinaciones.
Entretenido no se puede negar que sea. Una mezcla de géneros que no desilusiona.

Libros del verano 2018. Cuarta parte

Arthur C. Clarke "Islas en el cielo".
Hablar de Clarke en ciencia ficción es hablar de un maestro, es hablar de calidad y es hablar de profundidad. Maestro porque es uno de los primeros y que ha mostrado el camino a infinidad de otros escritores. Calidad porque sus novelas siempre están bien escritas, aportan muchos datos científicos que el tiempo ha convertido en reales y encima entretienen. Profundidad porque los grandes temas de pensamiento siempre aparecen en su obra: Dios, muerte, ...
Esta novela, corta pero intensa, nos muestra al mejor Clarke. Parece una novela para niños, pero según se va desgranando nos plantea la estación espacial, parecida a la que tenemos hoy en día, la vida en Marte, en la luna, en fin, todo lo que nos encontramos como un futuro próximo. Además plantea los satélites de comunicaciones, que ahora ya existen. En definitiva, parece premonitoria.
El argumento en sí, sí que es leve. El viaje de un niño a la estación espacial como premio por ganar un programa de televisión. La escusa permite al autor pronosticar cómo va a ser el futuro inmediato. Pero la aprovecha para hablar del hambre (las plantaciones sobre el océano Pacífico), la escasez de materiales (las minas en la luna), el aumento de la población (las colonias en la luna y en Marte), los problemas energéticos (la energía solar recolectada por gigantescas placas en el espacio), ...
En definitiva, una delicia más de este hombre.

viernes, 13 de julio de 2018

Libros del verano 2018. Tercera parte

Xavier Quiroga "la casa del nazi".
Un libro formato BEST SELLER de un autor gallego. Lo he leído por el título y la frase que lo define.
A pesar del título el libro trata sobre la búsqueda de un hombre de sus orígenes. Que en esos orígenes estuviera un nazi de los que huyeron al final de la Segunda Guerra Mundial es circunstancial y se me antoja que un reclamo. Lo que se nos retrata es el caciquismo de la Galicia rural de los años 40 del siglo XX. Aderezado por las posiciones de prepotencia de los que se arrogaron haber ganado la Guerra Civil (aunque ninguno de los que retrata combatieron).
El libro es estretenido y te engancha a fin de conocer en qué termina todo. Pero no es un libro tramposo. Vamos siguiendo la investigación y vamos viendo a donde nos quiere llevar a la vez que el investigador. Los giros finales se antojan creíbles y en sintonía con lo que te esperas en base a lo que estás leyendo.
Si además conoces Galicia te atrae porque te imaginas las carreteras y los valles que describe.
En definitiva, una entretenida novela de verano.

sábado, 7 de julio de 2018

Libros del verano 2018. Segunda parte

John Le Carré "El legado de los espías"
Empecemos diciendo que me ha gustado. Es un libro con un regusto sentimental a tiempos pasados. Los recuerdos de un espía analizados por una comisión de investigación. Me parece una metáfora de la vida de cualquiera en la que el análisis de los hechos que te sucedieron hace muchos años a la luz de hoy día te parecen increíbles.
Estamos ante un libro breve, pero intenso. Además el final es definitorio de la importancia que tiene lo que nos parece trascendental en la vida: ninguna. El tiempo todo lo cura y todo lo relativiza