Nos levantamos y hay una pequeña capa de nieve. O sea, que ha nevado de noche. Va a a ser un día curioso!
El viaje espléndido. Un día de sol que nos permite ver el campo totalmente inundado. Los ríos desbordados en cauces inmensos, los pantanos llenos a rebosar y las laderas escupiendo agua por cascadas impensables hace unos días. Nos paramos varias veces a ver las presas desaguando.
Espectacular, parece ser que sólo han desaguado 3 ó 4 veces en su vida.
Y llegamos a Miranda. La feria está bien y nos permite comprar unas fundas para el teléfono, unos pastelitos y unos quesos. Nos cortamos de otras cosas porque igual son muy fuertes. Pero es más grande de lo que parece. Una gran carpa en el parque detrás de la catedral. Aprovechamos para ver unos bailes regionales. Vídeo 3 y vídeo 4.
Y comemos otra vez en el Restaurante Pizzaria O Moinho. Un caldo y una ensalada de marisco, seguidos de bacalao al vino de Porto y un postre de crema de fresa. Tras lo cual compramos unos trapos y unas sábanas y volvemos al coche para ver de nuevo la feria y tomar un café con los pasteles en el bar terraza del parque. Está algo frío para sentarse fuera pero el sol calienta demasiado para ponerse al lado de la cristalera, un clima que anuncia la primavera. O quizás es el clima habitual de la meseta en la que hace frío pero con un cielo azul y sol brillante. En cualquier caso disfrutamos el café, los pastelitos de Belén y el entorno agradable. La sensación de ambos es que disfrutamos mucho juntos sin estar pendientes de las "niñas". Las queremos mucho pero sus constantes requerimientos, aunque ya sean mayores, nos agobia bastante. Y de la pequeña, no queremos que nos lleve al mismo punto que nos llevó su madre. Esto es malo para ella porque quizás le estamos quitando parte de la paciencia que merece. Sin embargo, nos planteamos que somos sus abuelos y no podemos seguir haciendo de padres, estamos desbordados. Y el estar aquí pensando en verla mañana unos días nos da una sensación de abuelos que es más gratificante. Es curioso como un rincón en un café agradable nos hace analizar lo que pensamos de manera mucho mas clara que en nuestra vida habitual.
Decidimos volver dando un pequeño rodeo para ver el paisaje y el puente de Requejo. Lo tenía anotado en elapa y cuando lo vemos merece mucho la pena.
Increíble, pero nos da tiempo a llegar a casa todavía de día. E incluso nos da tiempo a ir a misa.
Un día redondo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.