Come bien y hablamos con normalidad, pero después de comer vuelve a su habitación con el móvil y sólo sale un rato para ir al ordenador. Consecuencia, no jugamos juntos a nada, no vemos una película, y no salimos a pasear juntos. Sin embargo, habla por teléfono varias veces con su madre y ahí si manifiesta alegría y cariño. Y en la cena se queja del dinero que se va a gastar Ana para verla sólo una hora, frase que nos ha repetido varias veces por teléfono a nosotros (repite y asume los postulados de Ana en cuanto los oye). Su actitud ha mejorado, pero seguimos muy lejos de lo deseable para tener una convivencia normal.
Domingo de ayuno y la 1 y media voy a la estación a buscar a Ana (que viene a ver a Aitana). Volvemos a casa y ella come mientras nosotros seguimos a calditos. Conversación y a ver a Aitana. Hemos llegado con tiempo y así encontramos el punto de encuentro a la primera, es lo que tiene ir sin agobios.
Vuelta a casa y vemos medio capítulo de la serie. Y de nuevo a buscar a Ana. Nos comenta que ha estado bien con Aitana, aunque al final se quería ir "porque tenía hambre y quería merendar". Vuelta a casa por enésima vez hoy, tomamos un caldito y a la estación. Conversación sorpresa en el coche sobre la situación personal de Ana. No hay forma de conseguir estabilidad con esta mujer.
Todavía tenemos tiempo de ir a misa en San Marcos. Iglesia preciosa, pero un frío intenso.
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