lunes, 14 de septiembre de 2026

Aquis querquennis

Día de viaje. De nuevo "on the road". Carretera de Benavente y autopista Rías Bajas hasta Quintana de Urz y el café de media mañana en el bar de la gasolinera que nos gusta (aderezado con el habitual bocadillo de jamón). Seguimos camino hasta Verín y comemos "de nuevo" en la casa del pulpo una ración de pulpo, una de oreja y unos cachelos. Muy bien por 28€ con dos cervezas (estrella de Galicia) y dos cafés.


Carretera de nuevo y parada a ver un petroglifo en un bosque en lo alto de un monte (que es una tomadura de pelo) y la llegada a las excavaciones.


Tere disfruta mucho viendo en lo que se han convertido unas excavaciones que ella inició. Las recorremos sin prisa, pero sin pausa, porque se nota el calor. Aprovechamos para ver los dos añadidos externos, incluidas las termas.


El museo no es especial porque todo lo que se encuentra se lleva al museo arqueológico de Orense. Aún así tiene mucha información de la zona en época romana. Y sobre todo charlamos con la cuidadora sobre todo lo que le trae recuerdos a Tere.


He disfrutado mucho viendo cómo recordaba y cómo gozaba sintiéndose orgullosa de lo que ella inició y colaboró.


El nombre de Aquis Querquennis se relaciona primero con la existencia en el lugar de un naciente de aguas termales ("Os baños") y segundo con la raíz quercus (relativo al género de árboles tipo roble), conociéndose el lugar en época romana como Querquennia.

Campamento militar

De todo el conjunto arqueológico destaca por su monumentalidad el campamento militar. Las más de 2,5 ha del recinto deverían acoger en su interior la cohorte tercera de la Legión VII Gemina que estaría compuesta por 600 soldados.
Los investigadores estiman que el recinto militar no estaría ocupado más de 50 años (desde finales del siglo I después de Cristo hasta mediados del siglo II). Una vez abandonado sus restos servirían de cantera y provisión de materiales constructivos para elevar un ámplio número de edificaciones anejas a la Vía Nova que atravesaba longitudinalmente el complejom
Después de décadas de excavaciones arqueológicas son visibles las cuatro puertas del campamento, seis barracones  de tropa o strigia, el principal o cuartel general, el hospital o valletudinarium, los graneros y horrea, la letrina y parte de una posible canaba en el exterior del campamento.

Mansión viaria u hospedería

Inmediato al campamento, y como punto de apoyo a viajeros, se levantan varias estancias que fueron abandonadas en el siglo IV, momento en el que la Vía Nova pierde importancia como eje vertebrador de comunicaciones. Sin embargo, existen evidencias de que en torno a este espacio surge un importante inicio de población y servicios que durará hasta el presente.

Nos vamos a Bande a ver la ermita visigoda del año 675. Tenemos suerte porque un matrimonio había llamado a la mantenedora y nos encontramos la iglesia abierta. Otra vez se cae Tere en las escaleras por estar sujeta do la mochila, las gafas, el móvil, ... De nuevo se va a la rodilla derecha. No se hace nada pero no acaba de aprender lo de tener las manos libres. Somos ya mayores y hay que entender que nos van a pasar cosas que antes teníamos por insólitas.


En el interior del templo, dedicado a San Torcuato, se encuentra el sarcófago de mármol blanco donde fueron trasladados los restos del santo desde Guadix. Los restos fueron llevados a Celanova, pero el sarcófago es el original.
De nuevo en carretera nos vamos a Portugal. El paisaje alrededor del pantano, por una zona donde no hay pueblos y sólo ves sierra y árboles es espectacular. 

La llegada Lindoso y la vista de la multitud de "Espigueiros" se antoja irreal. La apariencia es de una ciudad de hórreos, que parece que se convierten en residencias que rodean el castillo. Es sorprendente y fascina.

Decidimos volver a Lobios para recorrer el parque de Geres. Buena elección porque encontramos un hotel por 65€ que nos permite reservar el resto de la tarde a subir a la frontera y ver la cascada más famosa. 

Y merece la pena, la subida es como ir por un paisaje alpino. Las antiguas aduanas parecen una ciudad. Increíble por el sitio en el que están. Y luego bajar andando por el primer kilómetro de parque, entre árboles tan frondosos que lo convierten en un túnel es espectacular. 


La cascada de "Portela do Homem" en sí es bonita, pero tampoco es  la octava maravilla. Lo que merece la pena es el paseo.
A la vuelta paramos en el balneario de Bubaces y vemos las termas públicas y gratuitas. Curioso. Tere se dirige en portugués a una pareja y, casualmente, son los únicos españoles. De risa.

La cena en el restaurante frente al hotel es buena y barata. Dos platos combinados de chipirones y filetes de ternera con una ensalada y una botella de agua por 24€. Tere aprovecha para hablar con una pareja que tenía un perro curioso. Es tan comunicativa que no deja nunca de fascinarme.


Y el hotel esta bien. sin ser ninguna maravilla tenemos una habitación con baño, salón y cocina. Y parking gratuito para el coche. Qué más se puede pedir por 69€?








Vídeo 8: Lindoso y los "Espigueiros"

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.