lunes, 10 de junio de 2024
Jornada electoral
domingo, 9 de junio de 2024
Películas de la primavera 2024 "Atraco 88"
sábado, 8 de junio de 2024
Series del verano 2024 "Wild Will"
El actor principal es Rob Lowe, viejo conocido del cine de EE.UU, rodeado de un plantel de muy británicos secundarios y unos cuantos "fontaneros polacos".
Un vagabundo con amnesia que toca el piano.
Una granja con inmigrantes ilegales.
Un asesinato en una zona rural entre dos granjas de familias rivales.
Cinco asesinatos con una pistola de clavos.
Una muchacha decapitada.
Un oligarca ruso bien situado y con influencias.
viernes, 7 de junio de 2024
Películas de la primavera 2024 "Sobrevivir en Marte"
- Para su ópera prima, de título ‘Settlers’, el director Wyatt Rockefeller recurre a elementos presentes en gran parte de cintas con transfondo distópico: personajes ambiguos; poca concreción en la información del relato y un desarrollo de la trama que apela a la paciencia del espectador. Quizá por su cadencia y una graduación de los tonos zigzagueante, que no deja claras las intenciones del autor, como si el desolado paisaje deviniera en anarquía, la película exige paciencia.
La acción nos sitúa en Marte. En el planeta rojo, una pareja vive en vilo junto a su hija de corta edad. Parecen defender a sangre y fuego el refugio que les aisla de un lugar inhóspito, todo un erial. La poca añoranza con la cuál se refieren a la tierra, denota una civilización agonizante, que vive sus últimos estertores. Unas pintadas amenazantes, “este lugar no es vuestro”, desata los acontecimientos.
Rockefeller muestra capacidad para hacer mucho con poco. Una producción justita abriga un entorno reducido a su mínima expresión, a partir del cuál se atisba gusto visual y maneras para apuntalar tensión. Apenas media docena de personajes desfilan en la cinta, albergando un reparto que cumple.
‘Settlers’ transforma un ejercicio de supervivencia al uso en cruel dicotomía. La que enfrenta los dictados de la razón con la fuerza incontrolable de los instintos primarios. El deseo sexual, los males del confinamiento, la soledad, falta de expectativas y demás dilemas vitales, crean una atmósfera de creciente incomodidad. Llegado el clímax, la propuesta bebe y hace guiños a títulos referentes del género, aunque no pierde personalidad. Aseado debut al que no le hubiera sentado mal, mayor concreción en alguna de sus premisas.
jueves, 6 de junio de 2024
Comics de la primavera 2024 "West legends - Buffalo Bill Yellowstone"
miércoles, 5 de junio de 2024
Series de la primavera 2024 "Senderos peligrosos"
Jenna Coleman, desde los primeros minutos, me dio la impresión que no aparentaba bondadosa; y no me equivoqué, estaba muy bien elegida para interpretar a Liv Taylor.
Oliver Jackson-Cohen, asume el papel de infiel, dominado por unos instintos que lo controlan a la vez que asume decisiones, y donde el solo sirve como instrumento.
Entretenida y malvada, pero en ningún instante procaz.
martes, 4 de junio de 2024
Excursion a Sicilia
lunes, 3 de junio de 2024
Comics de la primavera 2024 "Los pasajeros del viento 1 - Las aventuras de Isa"
domingo, 2 de junio de 2024
Series de la primavera 2024 "Berlin"
En "La casa de papel" se enamoraron de Berlín. Es así de simple. Pedro Alonso se dejó poseer por la teatralidad al interpretar al ladrón más inquietante de la banda del Profesor, ese que creía viable intentar seducir a la fuerza a las rehenes. Se comprobó en las dos últimas temporadas de la serie de robos, en las que se recuperó el personaje mediante flashbacks que ayudaron a eliminar esa pátina de villano, y ahora que directamente se estrena Berlín, una precuela pensada para el lucimiento de Alonso.
Berlín es lo mismo pero no exactamente. El plan de Álex Pina para La casa de papel estaba calculado al milímetro. Había thriller con sentido de blockbuster clásico con Álvaro Morte instruyendo a los ladrones en una operación descabellada. Había escenas de un dramatismo exacerbado al oír las elucubraciones de Tokio, el personaje de Úrsula Corberó, que además intentaba poner al espectador de su lado con unas gotas de denuncia social populista. Y, con la ayuda de la dirección de Jesús Colmenar y la fotografía de Migue Amoedo, se vendía el espectáculo: hasta entonces nadie hubiera pensado que desde España podía salir una serie tan hollywoodiense.
En Berlín, ofrecen un robo más desenfadado, directamente anclado en la comedia, donde los contratiempos se construyen como enredos.
Aquí, mucho antes de ser diagnosticado con una enfermedad terminal, Berlín prepara el robo de 44 millones en joyas en una galería de París. Sin embargo, el protagonista, que se intenta recuperar de una relación fallida, pronto pierde la concentración cuando descubre lo encantadora que es la mujer del director de la galería.
El espectador puede imaginar exactamente qué clase de serie es Berlín: un divertimento donde el compromiso con la realidad es débil pero que funciona siempre que las tramas, al igual que el robo, estén en movimiento. Pero no funciona de la misma forma que La casa de papel.
Vimos robos más espectaculares. Y hay una excesiva confianza en Berlín, que fue un villano más que efectivo al principio de La casa de papel y que ahora se ha reconvertido en un galán de comedia romántica. ¿Dónde está un análisis introspectivo del amante malvado?
En el primer episodio, de hecho, los guionistas insinúan una serie más estimulante a partir del love-bombing de un hombre problemático, pero pronto se olvidan del potencial tóxico de Berlín (y qué decir al respecto) para prestarse al enredo romántico sin sentido crítico ni desafiante. Es en ese momento que Berlín se rinde creativamente para ser una fantasmada sin más: una donde las piezas no terminan de encajar.
Ni el Andrés de Fonollosa que conocimos en La casa de papel es el hombre que tenemos aquí, ni su problemática misión romántica combina bien con el atraco que ejecutan sus funcionales y sexis secuaces.