viernes, 6 de julio de 2018

Libros del verano 2018. Primera parte

Luis Zueco: "El monasterio".
No había leído nada de este escritor hasta el día que vi anunciado este libro. Me llamó la atención porque está ambientado en el monasterio de Veruela y decidí leerlo.
El libro es muy similar a "el nombre de la rosa". Se basa en un asesinato que debe resolver alguien de fuera recién llegado al monasterio. La intriga te lleva por el problema con el secretismo de los monjes. Al final la resolución destapa un montón de "pecados" de todos los monjes de la congregación. Por esto no es muy original, ni siquiera un buen libro.
Para mí se deja leer porque conozco el monasterio y la zona y me atrae el ambiente. El leer cómo se forma una ciudad alrededor debido a todos los nuevos oficios que surgen como consecuencia del crecimiento del monasterio es muy atrayente.
En definitiva, una novela que se puede dejar pasar salvo que te atraiga por otros matices, como me pasa a mí.

martes, 5 de junio de 2018

Vacaciones del verano 2017. Décimo novena parte

Un día curioso. Al levantarnos hay bruma. Es tan cerrada que no se levanta en toda la mañana. Sin embargo, nos vamos a la playa y allí se está bien, incluso es el día que más quema el sol. Nos llegamos a bañar hasta tres veces porque el agua está muy caliente. A media mañana me voy otra vez al chiringuito a tomar un café. La sensación de vacaciones allí sentado viendo el mar y escuchando chill-out es total.
Después nos vamos a la piscina hasta las tres.
Comemos y la siesta. Cerramos la temporada de piscina estando allí hasta el cierre. La verdad es que, aunque la playa sea peor que otras en las que hemos estado otros años, lo que es la urbanización, es la mejor.
Después de la ducha y la cena de Aitana nos vamos de nuevo a Salobreña a la freiduría, espléndida de nuevo, para cerrar las vacaciones con un helado y otro hinchable con tobogán. No podemos resistirnos a la insistencia de la niña y terminamos comprando chuches.
Al final, para la cama satisfechos, que mañana es día de vuelta.

domingo, 3 de junio de 2018

Vacaciones del verano 2017. Décimo octava parte

Día de vuelta. Nos levantamos a las 6 y hacemos las maletas. Entre esto, desayunar y meterlo todo en el coche salimos a las 8:45.
Dos horas y llegamos a Guarromán. Me ha hecho ilusión parar pensando la de veces que se pararon aquí los padres a comprar aceite. Cualquier parada te consume un montón de tiempo, así que entre unas cosas y otras gastamos una hora más en llegar al "Pepe de España" donde nos echamos otra media hora. Es curioso cómo el defender un modelo de España se termina convirtiendo en cutre de lo exagerado que es todo. En cualquier caso nos tomamos un café que nos sorprende porque no nos clavan.
.
Desde aquí ya tres horas sin parar hasta Medina del Campo donde subimos al Castillo para comer en la explanada lo que llevábamos. La verdad es que en tres horas nos hacemos 360 km, lo que no está nada mal sabiendo que nos paramos a recargar gasolina.

Una hora más tarde nos ponemos en camino abandonando la autopista para ir hasta Medina de Rioseco. A las cinco y diez nos paramos a comprar Chuches ya en una zona conocida y seguimos camino para llegar a Canalejas a las 6.

En total 9 horas y media de viaje, aunque con casi tres de paradas, por lo que nos hemos cruzado España en 7 horas.

jueves, 31 de mayo de 2018

Vacaciones del verano 2017. Décimo séptima parte

Día espléndido para la playa. A las 10:30h ya estamos jugando en la arena. Cuando nos bañamos vemos peces de todos los tipos. Una gozada.
Había una visita a primera hora que se ha ido quitando a lo largo de la mañana. A mediodía me voy al chiringuito a tomar un café y luego la que lo hace es Tere. Es muy agradable sentarse mirando al mar, con música chill-out y viendo el paisaje.
Llama Elena para pedir ayuda con un problema con la tarjeta de la Seguridad Social.
Después nos vamos a la piscina mientras Tere se va al super del barrio a comprar comida.
Aunque parezca increíble, hoy dormimos siesta y nos vamos a la piscina. Está tan cansada que a las 8 ya quiere subir.
Después de cenar Aitana nos vamos a Salobreña y volvemos a cenar en la freiduría fantásticamente bien: toditos y mezcla de pescaditos.
Terminamos el día comiéndonos un heladito y en el hinchable.
Al salir nos damos cuenta que hay una humedad tremenda, muy superior a la de Motril, por el rocío en las ventanillas del coche.

martes, 29 de mayo de 2018

Vacaciones del verano 2016. Décimo sexta parte

Otro día espléndido. Aitana empieza a estar muy cansada y se levanta tarde. Hace tanto calor que el día se nubla un rato a las 10, pero a las 11:30 nos vamos a la playa con un sol maravilloso.
Ahora sí que la playa está bien y nos bañamos, jugamos con las palas y vemos peces. Después nos vamos a la piscina.
A la tarde volvemos a ir a la piscina y luego nos duchamos mientras cena Aitana.
Nos vamos al rastro nocturno por la playa. La verdad es que es muy grande y tiene de todo. Compramos unos escarpines y una sandalias, además de una silla de playa para la niña y fruta.
Se hace tarde, por lo que volvemos a casa sin hinchables. Por el camino nos llama Zulema y nos comenta que al final se van a Irlanda.

martes, 22 de mayo de 2018

Vacaciones del verano 2017. Decimoquinta parte

Mañana de playa. Está expléndida. Ha mejorado el clima y el agua está en calma como una balsa de aceite. Aprovechamos y estamos muchísimo rato. Después, piscina hasta que cierran para comer.
Por la tarde vamos sólo a la piscina y después nos duchamos mientras cena Aitana.
Decidimos irnos a Sariñena a cenar. Hay más ambiente que en Motril, pero sin agobios. No hay un ruido excesivo en la calle y sí que hay los suficientes bares para disfrutar.
Cenamos en una freiduría que ve Tere por internet. Muy bien.
Después damos un paseo por el paseo marítimo y Aitana se monta en el único hinchable que hay (por cierto, mucho más barato que los de Motril).
Con todo hecho, cena y juego de Aitana volvemos a casa satisfechos. La playa de Sariñena es muy agradable.

martes, 15 de mayo de 2018

Vacaciones del verano 2017. Decimocuarta parte

Hoy ha mejorado el clima por lo que volvemos a nuestra zona de playa. Con la mejoría comprobamos que en el agua las piedras son pequeñitas y redondeadas, por lo que nos podemos bañar sin problemas. Aitana y yo nos ponemos a buscar peces con las gafas y lo pasamos fenomenal.
A media mañana me voy a la terraza del chiringuito y me tomo un café con vistas a la playa en plan relajado, ¡Fenomenal!
Después nos vamos con tía Rosa a la piscina.
Una pena, comemos pronto y nos vamos a Málaga a dejarles en el avión. Después entramos en Málaga a repostar, pero hace mucho calor y no nos detenemos a ver la ciudad. Seguimos hasta Salobreña a comprarnos helados.
De vuelta en casa nos vamos a la piscina y a los hinchables tras la cena. Al final la niña no podía más y tuvo que bajarse del de saltar totalmente agotada.

jueves, 10 de mayo de 2018

Vacaciones del verano 2017. Décimotercera parte

Mañana de playa, nos vamos de nuevo a la zona de los caballitos en coche. Hay un mercadillo y Tere compra unos pimientos baratísimos. Viene Rosa con nosotros y después nos vamos a la piscina.
Tarde de piscina y luego a misa. Allí nos despedimos de la niña que juega con Aitana porque se van mañana. Después nos vamos a cenar y salimos a comer un helado de despedida porque mañana se van los tíos. ¡Qué pena que todo se acabe tan pronto!

martes, 17 de abril de 2018

Vacaciones del verano 2017. Duodécima parte

Amanece soleado, parece que será un día espectacular. Nos vamos a la playa y luego a la piscina.
Por la tarde sólo nos vos a la piscina y al anochecer nos vamos a Almuñécar. Primera odisea: ¡aparcar! Recorremos el paseo varias veces antes de encontrar un sitio lejísimos, pero que nos permite recorrer la calle donde vemos los restos de un pueblo fenicio que quedan por la zona. En ese mismo parque hay un escenario en el que hay actuaciones a diario. Hoy toca flamenco.
Seguimos andando y nos encontramos un palacio donde se recita poesía.
El paseo marítimo tiene bastante ambiente, bares, mercadillo, etc.
Cenamos en una freiduría que está hasta la bandera, por lo que terminamos llevándonos la comida en cucuruchos a la playa. Para completar la cena nos comemos unos goofress y un helado con nata.
Al final volvemos a casa. Me paro en una farmacia y compro un líquido para las heridas de los talones.