Mientras Zulema y Tere se bañan en la piscina Javier y yo nos vamos a por la paella. Y otra vez excelente. Una gran comida con una gran paella. La verdad es que este sitio es increíble. Regada con vino la comida se hace una delicia que termina con unos helados y una siesta como Dios manda.
Después de la siesta bajamos y tenemos una agradable tertulia que nos conduce a Javier y a mí a bañarnos en la piscina, mientras Tere y Zulema siguen conversando.
Y llega el final que nos obliga a volver por Valladolid a recoger a Aitana y cenar con Ana, pero eso es otra historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.